Para los fanáticos de la Tierra Media, es la única forma de experimentar el cierre de la trilogía tal como Peter Jackson lo concibió. Esta edición no solo añade metraje, sino que transforma la experiencia cinematográfica en una obra mucho más cruda y detallada.
A diferencia de las versiones de cine, que suelen priorizar el ritmo para las salas comerciales, las ediciones extendidas de El Hobbit corrigen problemas de coherencia y añaden profundidad a los personajes.
La película pasa de los 144 minutos originales a 164 minutos de metraje.