La frase surgió originalmente de un ensayo viral de Charles Warnke, el cual planteaba una paradoja: no deberías salir con alguien que lee porque su mundo es demasiado complejo, sus expectativas son cinematográficas y su vida interior es un laberinto.
Es más probable que esta persona prefiera una conversación real o un paseo antes que enviarte un enlace a un documento de 40 páginas sobre la teoría del apego. La paradoja de la lectura digital
Cuando añadimos "PDF de Google Drive" a la ecuación, el significado cambia. Ya no hablamos solo de literatura romántica en papel, sino de: